4 de julio de 2011

El consejo


Hace alrededor de un año, fuimos a visitar a mis suegros para tomar café. Mientras degustábamos el café y de seguro pan, que no puede faltar. Mi suegra, me contó que la hija de una de sus amigas iría de intercambio a México. Sucede que la chica, consiguió irse de intercambio por su escuela, y en menos de un mes, se iría un año entero a México.

- ¿A qué parte de México? – pregunté
- No sé. – contestó mi suegra. Pero me gustaría que me contaras sobre el clima en México y las costumbres, o algún consejo que le puedas dar para su viaje.
- Bueno, es que depende de a qué parte va de México para poderle contar del clima. México es muy grande, si va a la costa, pues hace mucho calor, al desierto, mucho más calor. Si va a la selva, pues es húmedo. Las montañas son frías. Si no me dicen el destino, es difícil que les pueda dar consejos. ¿Se va a vivir a una ciudad? ¿Un pueblo?
- No sé. Pero está a unos kilómetros de la ciudad de México, creo que como a 4 horas.
- Quedamos en las mismas – pensé yo.
- Lo bueno, es que ya platicó con un chico que ha ido a México, él es noruego y ya tiene experiencia. Le dijo que no debe sonreírle a nadie, porque el sonreírle a un hombre en México, es darle entrada para que él la pueda violar y matar.

Me quedé callada un segundo. Y después, solté una carcajada tal, que casi me oyen hasta el nuevo continente. ¡Pensé que lo había dicho en broma!

- Por sonreírle a alguien, ¿ya es entrada para que la violen y la maten? – pregúnté, casi con hipo de tanta risa.

Mi suegra puso cara de susto. Y, honestamente, se ofendió de que me haya reído de esa forma. Pero, es que no lo pude evitar. Le dije que no reía de ella, si no del “consejo” tan idiota. A favor del “consejo”, puedo decir que los europeos, sobre todo los noruegos se pasan de inocentes. La novia de un amigo, fue a Cozumel, y nos dice: “¡Los mexicanos son a todo dar! Fui a Cozumel con unas amigas, y unos mexicanos de la zona hasta nos invitaron a su hotel para seguir la fiesta.” Y yo por dentro con cara de: mi reina, eres carne de exportación, obvio está se querían acostar contigo.

Con esas bases de inocencia, igual y es oportuno repasar los consejos que me dio mi madre cuando crecí un poquito:

- Cuida tu bolsa y no la pierdas de vista.
- No uses joyas muy vistosas.
- No saques un fajo de billetes para pagar (si tuvieras pues).
- No camines en calles oscuras y sola.
- No te emborraches al punto de la inconsciencia.
- No te acuestes con el primer baboso que te invita a su hotel en un bar.

Tal vez estoy mal. No debió darme risa el “consejo” del experto. Pero de sonreírle a alguien, a irte al hotel de alguien, hay una diferencia enorme.
Y usted, ¿qué opina?


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