sábado 4 de diciembre de 2010
Navidad
Ya viene la navidad, la gente corre por comprar regalos navideños, las casas cambian de decoración y dan paso al olor a pino, es época de dar amor y de dar paz. No, no estoy poseída por John Lennon. La temporada navideña me encanta. Pasando navidad, las tiendas se ponen de super oferta. Mis demonios internos, esos que me obligan a comprar de forma compulsiva, dan rienda suelta a todos sus bajos instintos.
En lo que llega enero, tengo que entretenerme y distraer el cuerpo y el espíritu. Me he descuidado antes, y termino gastándome todo el presupuesto antes de que lleguen mis deseadas baratas. No es tarea fácil, porque tengo que comprar regalos navideños, y a la vez, no comprarme casi nada, nótese el "casi". Entonces, ¿qué hacer? Alimentar el espíritu. Y no hay mejor forma de alimentar el alma, que comenzar con el cuerpo.
La comida navideña, es tema para amplios recetarios alrededor del mundo, muchos artículos en diarios y revistas. Aquí en Noruega, es la mejor comida que tienen, las cervezas navideñas son de excelente calidad y en general es la época en que se permiten realmente disfrutar la comida.
El jueves de esta semana, de plano ya no pude más, y empecé a babear en plena luz de día por unas salchichas navideñas. Ni tarda ni perezosa, fui y compré las salchichas, las metí al horno, compré juleribbe y me consentí con esta cena. Todavía se me hace agua la boca al acordarme de lo delicioso que estuvo todo.
Normalmente, se acompaña con papas y zanahorias hervidas, las cuales no consideré que hicieran falta. En su lugar, comimos con mostaza dulce.
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3 opinan:
Probando, probando, test test...
yo tambien amo la comida navideña, lo malo son los kilos despues!!! pero es taaaaaan rica!!!!! como va la vida?
saludos!!!!
kari
http://mexicanasennoruega.wordpress.com/
Te dejo un link de una hermosa amiga que vive en Noruega y que junto con varios Mexicanos mas, viven en esas tierras.
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