La búsqueda del tesoro

Después de un año sabático para mi blog, aquí estoy de regreso para contarles un poco de lo que hice durante el verano. Entre otras actividades, tomé fotos para armar un mosaico llamado La Búsqueda del Tesoro. ¿Yo tomando fotos? Sí, y la reseña dice así:

Tengo una historia triste con la fotografía. Estando peque, compré una cámara fotográfica profesional (según yo). Era una Canon EOS Rebel de 35mm. Comencé a tomar fotos, pero con lo que yo no contaba era con el precio. No solamente costó la cámara un ojo de la cara, pero cada rollo de 36 fotos, costaba alrededor de 60 pesos en aquellos entonces, y el revelado e impresión otros 80 pesos. ¡Carísimo!

Era historia de cada rollo, que por querer aprovecharlo pasaban semanas o meses, hasta que me terminaba las 36 fotos, o que me emocionara y me acabara 3 rollos en una noche. Lo peor, es que yo tomaba mis fotos, y no había forma de saber cómo habían quedado en el momento. Tomaba las fotos y tenía que esperar, y esperar, siempre con los dedos cruzados por el milagro de que salieran bien. ¿Retocarlas? ¡Ni soñarlo!

Duró muy poco mi pasatiempo fotográfico. Al poco tiempo, me robaron mi preciada cámara y ahí se terminó la diversión, al menos por un tiempo.

Años después, compré una Nikon Coolpix 2100 (creo). Poseída por ese nuevo poder llamado: ya-no-tengo-que pagar-ni-por-el-rollo-ni-por-la-impresión,  me volví loca y tomé fotos de todo lo que se moviera. Cometí toda clase de pecados y fechorías fotográficas: fotos sobre-expuestas, chuecas, movidas, de noche y sin flash, panorámicas con pulso de maraquero. Se dan una idea.

Aunque siempre quise recuperar mi cámara de antaño, no me había dado oportunidad de hacerlo. Tampoco era cuestión de amor a la fotografía, yo estaba muy en paz ocupando mi mente en otras cosas, como para hacer renacer mi amor por un pasatiempo que no me había durado casi nada. Aunque la idea de una cámara reflex siguió creciendo en un rincón de mi mente. En eso llegó la Navidad el año pasado...

Santa Claus disfrazado de Rodrigo, me regaló una magnífica Nikon D5100. Salté de un lado a otro, casi me dio un infarto y sigo feliz. Continúo, hasta el día de hoy, sin el más mínimo curso de fotografía, pero algún día lo haré, por ahora, me dedico a cometer pecados capitales fotográficos pero con cámara que contribuye a mi dolor de espalda por cargar hasta el molcajete en la bolsa. Y hasta ahí llegó mi historia fotográfica, ahora les cuento lo del Tesoro.

La que me dio la idea fue Bek por la entrada de su blog. La idea es mil veces mejor de lo que se oye. Eso de salir con cámara en mano, buscando el objetivo de la tarea, me hizo ver las cosas de forma distinta. De repente, empecé a darme cuenta de las cosas que hay por aquí y nunca les hago caso, que si el fiordo se ve lindo al atardecer, que si no hay bancas porque no hay parques, hasta me enteré de que no hay juegos infantiles, y eso es algo en lo que no había reparado hasta que tuve que tomarle foto a uno.

Aquí está la lista de los objetivos de la tarea:

BOTIN URBANO (EN LA CALLE!)

Un puesto de frutas o verduras
Un lugar favorito
Un reflejo
Un columpio
La noche
Un helado o heladería
Un dibujo en el suelo
Movimiento
Libros
Un banco del parque
Postales
Una sombrilla o un paraguas

Las instrucciones completas, están en el blog de Jackie Rueda. Mi aportación fue ésta.


Puesto de frutas: Tomé ésta foto en el Martna'n de éste año.
Un reflejo: Una foto muy linda del pueblito en donde vivo, tuve la suerte de captarla en uno de los tres días soleados que hubo éste hermoso (sarcasmo) verano.
Postales: No encontré, así es que puse esa foto que tomé de las banderas de Escandinavia. Esas banderas están justo al entrar a Dinamarca, llegando desde Alemania.
La noche: Son los fuegos artificiales del Martna'n de éste año.
Un helado o heladería: Ahí está, es una heladería y un kiosk.
Un dibujo en el suelo: Me pareció mas interesante ese mural hecho con cincel en Brick Lane, Londres.
Movimiento: Horrible la foto, pero la lucha se le hizo.
Libros: De esos hay para dar y regalar en mi casa.
Un banco del parque: Aquí fue cuando me enteré de que éste pueblo no tiene parques, tiene bosques, fiordos, áreas verdes, albercas, ríos y hasta islas, pero no tenemos parques, así es que con una banca al lado del río quedamos.
Una sombrilla o paraguas: Tuve la suerte de ir a Londres para el Diamond Jubilee, y en el día del desfile, esos señores iban vestidos de reina, con paraguas, medias, faldas y peinados de los 50s. Me pareció gracioso y tomé la foto.
Un lugar favorito: Puse Covent Garden en Londres.

Al final, el mejor premio de todos fue la diversión y que aprendí a ver a mi alrededor un poquito más.

Comentarios

  1. te diste cuenta de que hay una foto que sobra? jajajaja sigue escribiendo... me encanta tu blog porque es como vivir Noruega a través de ti...

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  2. Gracias!

    No sobra la foto, lo que pasa es que no encontré columpios.. jaja, así es que mejor puse esa.

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  3. Qué padre!!! yo también tengo una cámara bastante underused por ahí, quizá me aviente a hacer tu reto para mi blog :)

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    1. Ah, pues no tardes en tomar fotos! En serio que cambia todo el verano el tener un plan del qué hacer. Saludos!

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