En las fiestas parte I

Ayer desperté a eso de las 7 de la mañana. Mis cobijas me informan que eso de andar desvelada y desmañanada no es buena combinación, pero no me queda de otra sino levantarme. Al intentar meterme a la ducha me doy cuenta de que mis pies protestan y quieren volver a la cama así es que les hago caso y me duermo "otro ratito". Despierto cortesía de mi despertador de pollos a eso de las 7:30, demonios ya voy tarde. Que raro en mi. Como que la media hora que me dormí extra solo me atarantó mas. Preparo desayuno a toda prisa, se trata de huevos con jamón.

Me bañé a toda carrera y me puse lo primero que encontré, pero al verme al espejo cambié otra vez de opinión, no iba a irme luciendo como trapo viejo. Al final me decido por unos jeans y un body color cremita. Salgo corriendo a tomar el camión. No sé porqué me tomo la molestia de ir a la escuela si estoy a un minuto de que me manden a otro extraordinario por faltar tanto, total, así debería ser la escuela, que lo dejen a uno presentar un examen por mes y dejarlo en paz con eso de estar calentando un mesabanco. Y otra vez se me olvidó desayunar, que conviente, así se me verá mejor el body en la tarde sin la panzota del desayuno.

En efecto y como me esperaba me mandan a otros tres extraordinarios en lo que va del día sumando ya 6, un encanto. Podría decir que pobrecita de mi pero la verdad es que me lo merezco por faltar tanto, aparte eso pasar las materias en extraordinario es mas cómodo aún ya que no aguantas a los maestros ni tienes que levantarte diario a las putas 7am.

Como ya se acercaba la hora de la comida me salí de la última clase y fui a comprar una deliciosa y nutritiva Maruchan. Cuando vuelvo el maestro de metodología me hace cara de feo y me amenaza con reprobarme por lo que ya sumarían 7 los extraordinarios. - Maestro su clase está de hueva, no me importa que usted toque el saxofón por las noches atrayendo a las féminas del barrio con esa música sensual, se supone que eso no tiene que ver con la clase. Zaz, que me mandan al séptimo extraordinario por contestona, pero cuando me doy la media vuelta para irme a la cafetería a disfrutar mi Maruchan el maestro me detiene de los hombros tal cuento de hadas y me pide que me quede, que lo del extraordinario era broma (demonios) y que estoy aprobada y excenta tan solo por mi sentido del humor y mi falta de reverencia. Después me entero de que el maestro no bromeaba, en serio me excentó. Mi ex me voltea a ver y me sonríe, yo le tiro una mirada coqueta a su mejor amigo y él se emputa. ¡Ja! se lo merece por infiel y puto.

Tomo otro camión a toda prisa para ir a mi casa, por tomar el primero que pasó tuve que caminar cuatro cuadras a toda prisa bajo el sol quemante, llego a mi casa bañada en sudor y me baño por segunda vez en el día. Preparo a toda prisa algo de comer, el menú del día incluye puré de papa y milanesas empanizadas. Después de pasar otra media hora buscando qué me pongo me decido por otros jeans parecidos y otro body pero ésta vez color gris oxford. Éste body en particular me gusta mucho porque hace que se me ven mas marcados los huesitos del pecho. Cuando mi mamá ve que comí muy poquito me grita que estoy demasiado delgada y me sienta a que termine de comer como dios manda. Demonios, ya voy tarde otra vez.

Cuando llego a las fiestas por fin, busco a Griselda por todos lados y la condenada no está por ningún lugar, en la baboseada por foro principal me encuentro a mi jefe quien me pregunta porqué no ando haciendo desmadre y vestida. Por lo tanto regreso a la oficina y tomo mi top naranja y falda naranja con tul azul. En el baño me encontré por fin a Griselda quien estaba en plena sesión de maquillaje, y me pongo a maquillarme también. Griselda es a todo dar, mi mejor amiga en éste manicomio llamado Fiestas de Octubre, vamos juntas a donde quiera, nos mandan juntas a donde quiera. Me presumió su nuevo delineador color tinto y me morí de envidia, ya conseguiré uno. Para que quede el look así super hindú hay que ir con el "pinche indio" para que nos quiera vender maquillaje y nos ponga de su delineador en los ojos.
- Pero Griselda es OBVIO que diario vamos y nunca le compramos nada.
- Ay, como si al wey le interesara, lo único que quiere es estar cerca de nosotras para olernos y ponerse la calentadota de su vida.
- Que mensa estás, claro que no, a la mejor tiene la idea de que algún día le compraremos el delineador ese.
- Ay María, la pendeja eres tú por inocente.

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