El fantasma


El viernes pasado tuve un día muy ocupado en la universidad. Tuve cosas que hacer desde muy temprano. Cuando por fin pude tomarme una pausa - cinco horas más tarde - era yo un chacal hambriento. Caminaba hacia el edificio de la cafetería con toda la calma del mundo, cuando hice un alto total repentino. A diez metros frente a mi, estaba un fantasma que se dirigía hacia la dirección en donde yo me había detenido estupefacta.

El fantasma notó mis movimientos, me miró intrigado tal vez preguntándose qué demonios significaba la expresión de mi rostro al mirarlo a él. No había un espejo cercano, pero de seguro tenía yo la boca abierta y cara de sorpresa, mas no miedo. Como forma de reaccionar a mi sorpresa, el fantasma revisó su cabello y sus cejas. Luego miró hacia sus propios zapatos y siguió caminando mientras yo seguía ahí mirándolo con curiosidad. Pasó a mi lado y desapareció entre la gente.

¿Acaso estoy hablando de un fenómeno sobrenatural? ¿Moi? Pues la historia es la siguiente: Soy muy mala para los nombres. Exageradamente mala. En Noruega soy aún peor. En México al menos puede uno asociar los nombres con algo, pero aquí con nombres nórdicos que nunca había escuchado antes, me acuerdo mucho menos. Obvio esto ha disminuido con el tiempo que llevo aquí, pero aún así soy mala. MALA.

En Octubre del año pasado, falleció uno de mis profesores. Cuando me enteré, obvio me puse triste y recordé sus lecturas y lo claro que era para explicar, etc. Pero resulta, que en mis recuerdos asocié el nombre a la cara equivocada. La materia era la misma, pero eran tres profesores. El "fantasma" al que me encontré, era uno de ellos.

¡Qué oso! Obvio está, que lamento mucho la muerte de mi profesor. Me da mucho pena no haberlo recordado con la cara adecuada, y lamento más no haberme encontrado a éste profesor "fantasma" antes de octubre del año pasado para que me quedara claro que había confundido los rostros en el archivo de mi cabeza. El pobre de seguro fue a revisarse las cejas y la frente en el espejo después de ver mi reacción. Para vergüenzas no para uno.

¿Qué tiene que ver la foto? Es la foto de Victor. Un labrador amigo mío que ya pasó a mejor vida. RIP.

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