22 de enero de 2011

Duendes en enero


Querido blog:

Me la pasé genial en Navidad. El paisaje fue blanco y cubierto de nieve. Dicen que nunca había nevado tanto en un invierno. Estoy enamorada de la nieve fresca, es suave y "seca" y es increíble salir a jugar con ella. El problema es cuando caen muchos centímetros de nieve, que tienes que ir a moverla o se vuelve hielo con los días y no puedes ni salir de tu hogar caminando. Con los regalos navideños me fue muy bien, me regalaron cosas lindas que me gustan mucho y la comida estuvo genial.

Aprendí a preparar una julebord (mesa navideña o cena navideña) con todo y la preparación de Juleribbe. Tuve invitados y regalé cosas lindas. Camila vino desde Oslo para pasar Navidad con la familia de su esposo y vinieron a visitarme, me la pasé muy bien con ellos, y alabaron mi cena navideña, lo cual subió mi ego un poquito más.

En el trabajo, me invitaron a todos los eventos navideños. Normalmente, invitan sólo a quienes tienen contrato permanente, pero a mi me han malcriado mucho y me invitaron a todo. He comido como un peón de hospicio, como dijera mi mamá. He subido como 5 kilos, que tendré que bajar después, pero cada kilo valió la pena.

En año nuevo, usamos fuegos artificiales. Tomamos fotos y comimos más cena navideña. El único detalle, es que después de tanta cena, ya quedé algo cansada de estar sentada tanto rato. No domino el idioma, y entender los dialectos personales que usan los viejitos no es cosa fácil. Fuera de eso, todo estuvo muy lindo.

Me quedé sin dinero a principios de enero y pagan hasta el 20. Gajes del oficio cuando gasta uno tanto en Navidad. Tal vez un propósito de año nuevo sea ahorrar. Pero quiero viajar mucho el próximo año, así es que no sé como lo lograré. Ya veremos.

Llegó mi cumpleaños en enero, recibí muchísimos mensajes de felicitaciones, los cuales me hicieron muy, muy feliz. Mi amiga de Ucrania se olvidó de mi cumple, y ayer que la vi casi me besa y se pone de rodillas. No me enojé, pero me da tristeza, ella ya de plano no sabe ni en qué día vive. Es tan fácil aislarse aquí...

Me sigue llamando la atención la diferencia entre las noticias en México y en Noruega. En Noruega no paran de hablar de una chica llamada Maria Amelie, una chica rusa que quiere recibir asilo político, y en México hablan tan sólo de Kalimba.

¿Qué opino?
Que en un encabezado no importa el hecho, sino quién está involucrado. La chica rusa que quiere refugio, usó papeles falsos y viene de familia con mucho dinero (al menos eso dice mi amiga de Ucrania) pero tiene un novio periodista que está haciendo la cosa muy grande. Kalimba es figura pública, no es el primero ni el último que es acusado de violación, pero por ser precisamente él, todo el país está al pendiente de la noticia.

Hay duendes en mi casa. Siempre me esconden lo que ando buscando. Les divierte y a mi me da risa a veces. No son duendes malos, porque cuando ven que me pongo seria y les pido que por favor me devuelvan lo que necesito, siempre aparece el objeto en cuestión en minutos.

Mira que hay que querer a una persona, para venir a seguirla desde tan lejos. Me pregunto si los duendes de mi casa se han acoplado al clima y costumbres de aquí. O siendo originarios de los bosques de Europa del norte, tal vez ellos fueron desde chica a traerme a mi desde México.


En todo caso, se ve que siguen divirtiendo porque mi iPod desaparece cada vez con mas frecuencia, aunque sus eternas favoritas son mis llaves. Lo más chistoso, es que el otro día compré queso para ellos, y los condenados lo desaparecieron desde las bolsas del super. Hoy que vaya de compras otra vez, les compraré mas queso.

Ayer me fui de compras y perdí mis lentes por descuidada. Hoy tendré que ir a preguntar por ellos en cada tienda a la que fui ayer. Quiero un teléfono nuevo, un Samsung i9000 S me está haciendo ojitos.

Querido diario, lo he logrado. Ya no me tomo la vida tan en serio. De hecho, le he tomado un gran sabor a hablar de cosas comunes y de muchas nadas. ¿Qué le importa al mundo si tengo zapatos nuevos y los compré en barata? Nada. Pero unos zapatos en oferta con el plus de que son lindos a mi me hacen feliz por un rato. Esos gustos pequeños, como ver un amanecer lindo, disfrutar un bocado de tu pastel favorito, son los que enriquecen mis sonrisas.

He vuelto a vivir de prisa, pero ahora no me tomo nada tan en serio. No voy a cambiar el mundo dándole click a "Like" en Facebook a causas nobles, ni eso me hace mejor persona. Pero puedo cambiar el mundo un poco si trato mejor a los demás. Si hago reír a alguien más, al menos una vez al día, al menos le quito un poco de amargura al rato de los demás.

Dicen que los noruegos tienen algo de filosóficos. ¿Será cierto?

El duende lo tomé de: http://bombillazul.blogspot.com/2009/10/mas-duendes.html

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